Por: Jesus Bernal
Fratelli d’Italia,
l’Italia s’è desta,
dell’elmo di Scipio
s’è cinta la testa.
Dov’è la Vittoria?
Le porga la chioma,
ché schiava di Roma
Iddio la creò.
El himno de Italia, uno de los más bellos del mundo, fue lo que más se escuchó el fin de semana en el mundo del deporte.
Y se escuchó porque, al menos por este fin de semana, los deportistas italianos son los amos del mundo, del deportivo, claro.
El domingo, en la madrugada de Latinoamérica, se corrió el Gran Premio de Japón de la Fórmula 1, la máxima categoría del automovilismo y el deporte más amado por los italianos. Andrea Kimi Antonelli logró su segunda victoria, convirtiéndose en líder del campeonato, el más joven de la historia con solo 19 años y 216 días, superando a Sebastian Vettel, que lo hizo a los 21 años, y el primer italiano en liderar el mundial de pilotos desde Michele Alboreto en 1985.
Por la tarde se corrió el Gran Premio de Estados Unidos de MotoGP, la categoría reina de las carreras de motocicletas. Otro italiano, Marco Bezzecchi, consiguió la victoria y se apoderó del liderato del mundial, lográndolo además con una escudería italiana, la Aprilia Racing.
Y por si fuera poco, entrada la noche, el tenista italiano Jannik Sinner se coronó campeón del Miami Open, el segundo Masters 1000 del año, consiguiendo con ello el llamado Sunshine Double, un prestigioso hito en el tenis que consiste en ganar los torneos ATP 1000 de Indian Wells y Miami Open consecutivamente en la misma temporada, uniéndose a leyendas como Roger Federer y Novak Djokovic, que también lo consiguieron.
Tan destacadas son estas 3 victorias en el mismo fin de semana que el propio Sinner le rindió homenaje a Kimi y Bezzecchi en la tradicional dedicatoria que los tenistas hacen después de una victoria.

Y aún podría ser más grandioso para Italia, porque mañana martes la selección italiana de fútbol busca su pase al Mundial de la FIFA 2026 contra la selección de Bosnia. De lograrlo, sería un mes de marzo inolvidable e histórico para el deporte italiano.
