Por: Lupita Valencia
È un’emozione che cresce piano piano… Kimi Antonelli se convierte en héroe en su casa.
El italiano llegó a su Gran Premio de casa con una tarea que ya parecía complicada antes de apagar las luces: una penalización lo había mandado hasta el lugar 19 de la parrilla. Antonelli tenía que remontar si quería tener alguna oportunidad de pelear por la victoria. Y vaya que lo hizo.
Kimi pasó de la última parte de la parrilla al primer lugar para convertirse en el primer italiano en ganar en casa en 60 años y, con ello, en el nuevo héroe local. Una tarea que no parecía sencilla, incluso corriendo frente a su propia afición, porque en Monza Ferrari es religión y los tifosi llegaron una vez más para apoyar a la escudería italiana. Pero esta vez tuvieron un motivo más para celebrar: ver a un piloto italiano ganar en casa. Y aunque el rojo de Ferrari seguía siendo protagonista en las gradas, los aficionados no dudaron en festejar junto a Antonelli una victoria que también hizo historia para Italia.
La última y única vez que un piloto local había ganado en Monza fue en 1966. Hoy, seis décadas después, un joven de apenas 20 años hizo que los italianos volvieran a celebrar una victoria en casa.
Algo a destacar también es la manera en la que Kimi está empezando a manejar la presión de ser el líder del campeonato. Porque una cosa es ganar carreras cuando nadie espera demasiado de ti y otra muy diferente es hacerlo cuando todos empiezan a mirarte como el piloto que hay que vencer.
Mercedes sigue demostrando que es el equipo a vencer, a pesar de los altibajos que ha tenido durante la temporada. George Russell terminó en el podio, sin embargo el segundo lugar dejó un sabor agridulce para el británico, quien lideró la mayor parte de la carrera y parecía tener la victoria. Sin embargo, al mantenerse en pista y no entrar a pits, el desgaste de sus neumáticos terminó jugando en su contra y, en las últimas vueltas, termino perdiendo la primera posición.

El otro lado de Monza ..,
Ferrari llegó a Monza con toda la presión que implica correr en casa. Los tifosi esperaban ver a Charles Leclerc y Lewis Hamilton peleando por la victoria, pero el Gran Premio terminó convirtiéndose en una pesadilla para la escudería.
Leclerc perdió el control de su Ferrari en las primeras vueltas y tuvo un fuerte accidente que provocó la bandera roja.
Afortunadamente, el piloto salió ileso del impacto, aunque después de la carrera contó que durante unos momentos tuvo afectada la visión de uno de sus ojos. El monegasco tendrá que someterse a estudios antes de viajar a Madrid.
Y por si fuera poco, la tensión entre los dos pilotos de Ferrari sigue creciendo.

Un fin de semana agridulce para Alpine.
Pierre Gasly protagonizo el sábado al conseguir en Monza la primera pole position de su carrera en Fórmula 1. Pero el domingo fue otra historia; El Alpine no tuvo el ritmo suficiente para mantenerse en la pelea con Mercedes, Red Bull, Ferrari y McLaren, y Gasly terminó séptimo. Aun así, consiguió sumar puntos después de un fin de semana que comenzó de manera espectacular.
Franco Colapinto también estuvo cerca de meterse en la pelea por las posiciones delanteras, pero un momento en la grava le hizo perder terreno. El argentino terminó noveno, por lo que Alpine se marcha de Monza con los dos coches dentro de los puntos.
No fue el resultado que probablemente imaginaban después de aquella pole, pero tampoco un fin de semana para irse con las manos vacías.
Cadillac sigue teniendo trabajo por hacer
Sergio Pérez terminó 18º y Valtteri Bottas 19º, manteniendo al equipo lejos de la pelea por los puntos. Sin embargo, dentro del proyecto hay señales de que se están moviendo piezas importantes.
Checo ya había adelantado durante el fin de semana que Cadillac está atrayendo talento de otras escuderías y que esperan incorporar nombres importantes a su estructura.
Además, el mexicano ya tuvo oportunidad de probar en simulador el circuito de Madrid y aseguró que las primeras sensaciones son prometedoras.
Un homenaje para Michael.
Y si había un lugar perfecto para hablar de Michael Schumacher, era este.
Durante el fin de semana, Sebastian Vettel volvió a ponerse al volante de un Fórmula 1 para homenajear al siete veces campeón del mundo. El alemán condujo uno de los Ferrari más icónicos de Schumacher y realizó unas vueltas que devolvieron por unos minutos a Monza uno de sus sonidos más recordados.
Para Vettel, el momento tuvo un significado especial. No solamente por volver a conducir después de un tiempo alejado de las carreras, sino por hacerlo al volante de un coche que pertenece a la historia de alguien que es una figura y sobre todo un amigo tan importante para él.
Ahora toca Madrid
El próximo fin de semana llegará Madrid, con el nuevo circuito Madring haciendo su debut en el calendario.
El trazado ya fue puesto a prueba durante los últimos días por pilotos de Fórmula 2 y Fórmula 3 y dejó claro que no será un circuito sencillo. Hubo varios incidentes y las primeras impresiones apuntan a una pista exigente.

