Por: Jesus Bernal
En esta segunda entrega continuemos con la AFC y NFC Norte.
AFC Norte
Baltimore inicia una nueva era sin John Harbaugh, pero manteniendo aspiraciones de campeonato. Cincinnati sabe que tiene uno de los mejores quarterbacks de la liga, aunque lleva tres temporadas consecutivas sin playoffs. Pittsburgh comienza la vida después de Mike Tomlin con una combinación que parece sacada de otra época: Mike McCarthy y Aaron Rodgers. Y Cleveland vuelve a comenzar, otra vez, intentando finalmente encontrar estabilidad.
Curiosamente, Cincinnati es el único equipo de la división que mantiene al mismo entrenador en jefe con el que comenzó la temporada pasada. Baltimore terminó 8-9, Cincinnati 6-11, Cleveland 5-12 y Pittsburgh 10-7, pero los resultados del año anterior cuentan solamente una parte de la historia.
Porque cuando comienza una nueva temporada, cada organización tiene su propia definición del éxito.
Para algunos significa ganar el Super Bowl.
Para otros simplemente descubrir quién será su quarterback dentro de dos años.
Por eso vale la pena analizar la AFC Norte desde tres perspectivas diferentes: la expectativa de la gerencia, la realidad que enfrentarán durante la temporada y el sueño o deseo de sus aficionados.
Baltimore Ravens
Expectativa
Termina la era Harbaugh, Jesse Minter lo reemplaza, junto con Declan Doyle que llega como nuevo coordinador ofensivo. Pero Lamar Jackson sigue siendo el quarterback, Derrick Henry continúa en el backfield y jugadores como Zay Flowers, Mark Andrews y Kyle Hamilton mantienen a Baltimore con una plantilla que no puede considerarse en reconstrucción.
La expectativa de la gerencia es que el cambio de entrenador revitalice al equipo, particularmente a Lamar y rompa la inercia monótona y negativa que desde hace 2 0 3 años vienen arrastrando los Cuervos, en la cual a pesar de tener campañas ganadoras y jugar playoffs no han podido dar el paso definitivo para llegar al Super Bowl,
Realidad
La realidad es que Baltimore está intentando hacer algo complicado: cambiar prácticamente toda la estructura del equipo sin perder competitividad.
Minter será entrenador en jefe por primera vez y Doyle tendrá por primera vez el control completo de una ofensiva. Incluso con Lamar Jackson como quarterback, existe un periodo natural de adaptación.
La defensa también deberá demostrar que puede volver a ser la unidad dominante que históricamente ha caracterizado a Baltimore.
Los Ravens tienen talento suficiente para terminar primeros de la división.
Pero Cincinnati también tiene argumentos para hacerlo y Pittsburgh difícilmente será un rival sencillo.
El margen de error será pequeño.
Y cuando tienes a Lamar Jackson en el mejor momento de su carrera, desperdiciar una temporada nunca parece aceptable.
Sueño
El sueño de los aficionados de Baltimore es bastante sencillo.
Otro Super Bowl.
No simplemente volver a playoffs.
No otra temporada espectacular de Lamar Jackson.
No otro campeonato divisional.
El objetivo es regresar al partido que la franquicia no disputa desde la temporada 2012.
Lamar ya ganó premios individuales.
Baltimore ya ha sido uno de los equipos más consistentes de la AFC durante buena parte de su carrera.
Ahora falta convertir todo eso en un campeonato.
Para los aficionados, la llegada de Jesse Minter solamente tendrá una verdadera explicación si consigue llevar al equipo donde Harbaugh ya no pudo hacerlo durante sus últimos años.
Febrero.
Cincinnati Bengals
Expectativa
Probablemente ningún equipo de esta división llegue a 2026 con tanta presión acumulada como Cincinnati.
Los Bengals terminaron 6-11 y se perdieron los playoffs por tercera temporada consecutiva.
Eso sería suficiente para iniciar una reconstrucción en muchas organizaciones.
Pero Cincinnati tiene a Joe Burrow (cuando no ha estado lesionado)
Y mientras Burrow esté saludable, reconstruir sería absurdo.
La gerencia finalmente decidió atacar uno de los problemas que ha perseguido al equipo durante varias temporadas: la defensa. Llegaron Jonathan Allen, Boye Mafe, Bryan Cook y Kyle Dugger, y después Cincinnati realizó un movimiento todavía más importante para conseguir a Dexter Lawrence.
La expectativa es volver a playoffs y competir seriamente por la AFC.
Realidad
La realidad de Cincinnati puede resumirse en dos palabras:
Joe Burrow.
Cuando está disponible, los Bengals pueden competir contra prácticamente cualquiera.
El problema es mantenerlo disponible.
Burrow perdió nueve partidos la temporada pasada por una lesión en un dedo del pie y anteriormente ya había sufrido otras lesiones importantes.
Por eso toda la temporada depende de algo que la organización no puede controlar completamente.
Su salud.
La otra interrogante es saber si la inversión defensiva realmente funcionará.
Cincinnati ha pasado años intentando construir una defensa suficientemente buena para acompañar una ofensiva encabezada por Burrow y Ja’Marr Chase.
Sobre el papel, esta puede ser la mejor oportunidad que han tenido recientemente.
Pero los partidos no se ganan sobre el papel.
Y Zac Taylor probablemente comienza la temporada con más presión que prácticamente cualquier entrenador de la división.
Sueño
Simple: que Joe Burrow no se lesione. Con él dirigiendo la ofensiva el super bowl puede pasar de sueño a realidad, sin él, el sueño se vuelve pesadilla.
Pittsburgh Steelers
Expectativa
Si la inercia en los Cuervos empezó a ser monótona que se puede decir de los Acereros, 19 años de Mike Tomlin, 19 temporadas ganadoras, 13 apariciones en playoffs, pero solo un anillo de super bowl en el ya muy lejano 2008.
Desde entonces el argumento para mantener a Tomlin era que nunca tuvo una campaña perdedora y calificar de manera mas o menos constante a playoffs, pero para un equipo con la historia y grandeza de Pittsburgh 18 años sin un campeonato es vivir en la mediocridad.
La expectativa de la gerencia es que sin Mike Tomlin el equipo se sacuda toda las malas prácticas, vicios y mediocridad acumulas durante 19 años y que la pareja Rodgers McCarthy les den un anillo mas.
Realidad
La realidad es que, aunque la gerencia no lo admita, Pittsburgh esta iniciando una etapa de reconstrucción.
Aaron Rodgers llega para jugar otra temporada y Mike McCarthy vuelve a dirigirlo muchos años después de que ambos ganaran juntos el Super Bowl en Green Bay.
Es una historia perfecta.
Pero las historias perfectas no producen equipos perfectos.
Rodgers está cerca del final de su carrera, es claro que a partir de la siguiente temporada deberán empezar a buscar a su próximo QB franquicia.
La defensa también deberá mejorar después de terminar apenas 26ª en yardas permitidas la temporada pasada.
Pittsburgh tiene talento, pero no el suficiente, y mucho del que tienen esta en la etapa final.
Difícilmente será un equipo contendiente.
Sueño
Para los aficionados de Pittsburgh existe un sueño inmediato y otro mucho más grande.
El primero es sencillo:
Volver a ganar un partido de playoffs.
Después de tantos años de temporadas competitivas que terminan rápidamente en enero, simplemente superar esa barrera representaría algo importante.
Pero estamos hablando de los Steelers.
Una franquicia así nunca puede conformarse demasiado tiempo con pequeñas victorias.
El gran sueño sería ver a Aaron Rodgers cerrar su carrera llevando a Pittsburgh al Super Bowl.
Rodgers.
McCarthy.
Pittsburgh.
Sería una historia que probablemente nadie imaginaba hace algunos años.
Y precisamente por eso sería inolvidable, lamentablemente para sus aficionados no va a hacerse realidad.
Cleveland Browns
Expectativa
Cleveland vuelve a comenzar.
Kevin Stefanski ya no está.
Todd Monken inicia su primera temporada como entrenador en jefe.
Myles Garrett tampoco está después de ser enviado a Los Ángeles a cambio de Jared Verse y selecciones de Draft.
Y la posición de quarterback continúa siendo una enorme interrogante.
Después de terminar 5-12, pedirle a Cleveland que compita inmediatamente por la AFC Norte probablemente sería demasiado.
La expectativa de la gerencia debería ser más sencilla.
Asegurar la selección número 1 del draft 2027.
Realidad
Cleveland continúa pagando las consecuencias de malas decisiones tomadas hace varios años.
Deshaun Watson comienza la temporada nuevamente como quarterback titular, mientras Shedeur Sanders permanece detrás de él y Dillon Gabriel inicia el año lesionado.
La salida de Garrett también cambia completamente una defensa que durante años dependió de su capacidad para alterar partidos.
Ahora Jared Verse, Carson Schwesinger, Denzel Ward y Mason Graham tendrán que convertirse en la nueva identidad defensiva.
La realidad de Cleveland será pelear por la selección número 1 del draft 2027, y, por increíble que parezca, podría no ganarla, ya que hay equipos aun mas malos que ellos.
Sueño
¿Sueño? ¿Acaso los aficionados de los Browns aun tienen sueños? Con despertar de la eterna pesadilla que es irle a Cleveland sería suficiente.
Cuatro equipos, cuatro niveles diferentes de presión
La AFC Norte comienza una temporada extraña.
Baltimore cambió de entrenador, pero todavía piensa en el Super Bowl.
Cincinnati viene de seis victorias, pero también piensa en el Super Bowl.
Pittsburgh cambió al entrenador más estable (mediocre) de la NFL y decidió reemplazarlo con otro campeón para intentar ganar inmediatamente.
Cleveland simplemente sigue existiendo y haciendo sufrir a su afición.
Tres equipos pueden comenzar septiembre creyendo legítimamente que tienen posibilidades de jugar en enero.
Dos pueden pensar seriamente en febrero.
Y el cuarto asegurar la selección número 1 del próximo draft seria su mayor éxito.

NFC Norte
Si la AFC Norte parece impredecible, la NFC Norte puede ser todavía más complicada.
Chicago pasó de ser el último lugar de la división a terminar 11-6 y ganar la NFC Norte.
Green Bay terminó 9-7-1.
Minnesota terminó 9-8.
Detroit también terminó 9-8.
Los cuatro equipos finalizaron con récord ganador, algo que ninguna otra división consiguió en 2025.
La diferencia entre ellos puede ser mínima.
Chicago intenta demostrar que su salto no fue solamente una temporada especial. Green Bay continúa buscando transformar el enorme talento alrededor de Jordan Love en resultados importantes. Detroit quiere demostrar que el 9-8 del año pasado fue solamente un tropiezo. Minnesota apuesta por una nueva solución en quarterback.
Aquí nadie parece estar reconstruyéndose.
Y eso significa que alguien que considere su temporada un fracaso probablemente terminará con nueve o diez victorias.
Chicago Bears
Expectativa
Chicago ya no puede esconderse.
Los Bears terminaron 11-6 y ganaron la división en el primer año de Ben Johnson.
Ahora llega la parte complicada.
Confirmarlo.
Caleb Williams entra a su segunda temporada dentro del sistema de Johnson y la ofensiva cuenta con Rome Odunze, Luther Burden III y Colston Loveland como parte de un núcleo joven con enorme potencial.
Después de ganar la NFC Norte, la expectativa lógica de la gerencia debe ser volver a playoffs.
Y quizá algo más.
Chicago ya demostró que puede ganar partidos cerrados.
Ahora tiene que demostrar que puede convertirse en uno de los verdaderos contendientes de la NFC.
Realidad
La realidad es que repetir será considerablemente más difícil.
Chicago tendrá uno de los calendarios más complicados de la NFL debido en parte a su condición de campeón divisional, y además sufrió una transformación importante en defensa: cinco de los seis jugadores con mayor cantidad de snaps defensivos la temporada pasada ya no están en el equipo.
También existe otro dato imposible de ignorar.
Los Bears ganaron siete partidos la temporada pasada después de estar abajo en el marcador durante los últimos dos minutos.
Eso demuestra carácter.
Pero también puede ser difícil de repetir.
La ofensiva probablemente será mejor.
La pregunta es si la defensa puede mantener al equipo en el mismo nivel.
Sueño
Los aficionados de Chicago llevan demasiado tiempo esperando una ofensiva verdaderamente dominante.
Por eso el sueño comienza con Caleb Williams.
Convertirlo definitivamente en el quarterback franquicia.
No simplemente un buen jugador.
No simplemente alguien capaz de producir jugadas espectaculares.
El quarterback alrededor del cual pueda construirse la próxima década.
Pero después de ganar la división, el sueño inevitablemente crece.
Ganar un partido de playoffs.
Llegar lejos en enero.
Quizá incluso comenzar a imaginar febrero.
Los Bears pasaron muchos años buscando esperanza.
Ahora necesitan convertirla en realidades.
Green Bay Packers
Expectativa
Green Bay vive en una situación curiosa.
Tiene quarterback.
Tiene talento.
Tiene una defensa construida alrededor de Micah Parsons.
Y aun así es actualmente el equipo de la NFC Norte que lleva más tiempo sin ganar la división.
Después de terminar 9-7-1 y volver a playoffs, la expectativa ya no puede ser simplemente clasificar.
La gerencia necesita demostrar que este proyecto puede dar el siguiente paso.
Jordan Love tiene que consolidarse como uno de los mejores quarterbacks de la conferencia.
Matthew Golden debe aprovechar un papel ofensivo mayor.
Y la defensa de Jonathan Gannon debe convertirse en una unidad capaz de ganar partidos importantes.
La expectativa es competir por la división.
Realidad
La temporada, sin embargo, comienza con dificultades.
Micah Parsons está en la lista de lesionados y Josh Jacobs no estará disponible al inicio del año. Además, Green Bay jugará tres de sus primeros cuatro partidos como visitante.
Eso significa que los Packers podrían pasar el primer mes intentando simplemente mantenerse cerca del resto de la división.
Y en una NFC Norte tan equilibrada, comenzar 1-3 puede cambiar completamente una temporada.
Green Bay tiene suficiente talento para ganar once o doce partidos y un calendario suficientemente difícil para perder 7 u 8 juegos.
Juega en una división en la que nueve victorias pueden dejarte último.
Esa es su realidad.
Sueño
El sueño de los aficionados de Green Bay siempre termina inevitablemente en el mismo lugar.
El Super Bowl.
Tal vez parezca exagerado.
Pero esta es una franquicia que pasó décadas acostumbrándose a Brett Favre y Aaron Rodgers.
Cuando finalmente encuentras otro quarterback que parece capaz de sostener esa tradición, las expectativas cambian.
Los aficionados quieren ver a Jordan Love dejar de ser simplemente “el quarterback después de Rodgers”.
Detroit Lions
Expectativa
Detroit quiere demostrar que 2025 fue una anomalía.
Después de varias temporadas de crecimiento, los Lions terminaron 9-8 y últimos en la NFC Norte.
¡Últimos!
La base continúa siendo poderosa: Jared Goff, Jahmyr Gibbs, Amon-Ra St. Brown, Jameson Williams, Penei Sewell, Aidan Hutchinson y Brian Branch.
Detroit también modificó su línea ofensiva después de los problemas del año pasado y Drew Petzing toma ahora las responsabilidades principales como coordinador ofensivo.
La expectativa de la gerencia no puede ser simplemente mejorar.
Es volver a playoffs.
Y competir por recuperar la división.
Realidad
La realidad es que Detroit sigue teniendo uno de los mejores núcleos ofensivos de la NFL.
Pero también tiene preguntas.
La línea ofensiva, durante años una de sus mayores fortalezas, sufrió la temporada pasada y ahora presenta modificaciones importantes.
La secundaria también continúa siendo una preocupación.
La buena noticia es que Detroit conserva prácticamente todas sus principales armas ofensivas y tiene un calendario que, sobre el papel, parece más favorable que el de varios de sus rivales divisionales.
Los Lions pueden ganar la NFC Norte o volver a terminar últimos.
Sueño
Para los aficionados de Detroit el sueño cambió durante los últimos años.
Antes era simplemente ganar.
Después fue ganar la división.
Después fue ganar en playoffs.
Ahora existe una palabra que durante décadas parecía imposible pronunciar seriamente.
Super Bowl.
Dan Campbell cambió completamente la cultura de esta organización.
La afición ya no quiere simplemente sentirse orgullosa del equipo.
Quiere terminar la historia.
Detroit estuvo lo suficientemente cerca durante los últimos años como para entender que la oportunidad existe.
El sueño es llegar finalmente al Super Bowl.
Y quizá ganar el primer Lombardi en la historia de la franquicia.
Minnesota Vikings
Expectativa
La respuesta para 2026 es Kyler Murray.
Murray llegó durante el offseason y ganó la competencia por la titularidad sobre J.J. McCarthy, quien continúa desarrollándose dentro de la organización.
La idea resulta fascinante.
Kevin O’Connell es considerado uno de los mejores entrenadores ofensivos de la liga.
Justin Jefferson continúa siendo una de las grandes estrellas de la NFL.
Y ahora O’Connell tiene un quarterback móvil que en el pasado llegó a estar dentro de la conversación por el MVP.
La expectativa es regresar a playoffs.
Realidad
La realidad es que nadie sabe exactamente qué versión de Kyler Murray recibirá Minnesota.
Si aparece el jugador eléctrico de sus mejores temporadas en Arizona, los Vikings pueden convertirse en uno de los equipos más peligrosos de la NFC.
Si no aparece, la conversación alrededor de J.J. McCarthy volverá rápidamente.
Minnesota también perdió piezas defensivas importantes durante el offseason, aunque Brian Flores continúa dirigiendo uno de los esquemas más agresivos y difíciles de enfrentar de la liga.
Justin Jefferson seguirá produciendo.
La defensa probablemente seguirá generando problemas.
Inician como el equipo más débil de la NFC Norte y probablemente así terminen.
Sueño
Para los aficionados de los Vikings el sueño nunca ha cambiado.
Solamente se ha vuelto más doloroso con el tiempo.
Minnesota sigue buscando su primer Super Bowl.
Es una de las franquicias más exitosas de la historia de la NFL entre aquellas que nunca han ganado uno.
Ha tenido grandes equipos.
Grandes jugadores.
Temporadas espectaculares.
Y demasiados finales dolorosos.
Pero difícilmente se haga realidad esta temporada.
Cuatro equipos y probablemente ninguna semana sencilla
La NFC Norte puede ser una de las divisiones más difíciles de pronosticar de toda la NFL.
Chicago comienza como campeón defensor.
Detroit tiene el núcleo ofensivo más probado.
Green Bay tiene a Jordan Love y una plantilla construida para competir inmediatamente.
Minnesota tiene a Justin Jefferson, Kevin O’Connell y una incógnita fascinante llamada Kyler Murray.
Ninguno debería comenzar la temporada pensando en reconstrucción.
Los cuatro pueden hablar legítimamente de playoffs.
Y probablemente los cuatro sepan también que terminar últimos no necesariamente significará haber sido un mal equipo.
Para Chicago, el éxito significa demostrar que 2025 no fue una excepción.
Para Green Bay significa convertir potencial en resultados importantes.
Para Detroit significa volver al camino que parecía llevarlo hacia el Super Bowl.
Para Minnesota significa encontrar finalmente estabilidad en la posición más importante.
Cuatro equipos.
Cuatro quarterbacks.
Cuatro proyectos diferentes.
Y solo uno levantará el título divisional.
En la NFC Norte, quizá más que en cualquier otra división, la diferencia entre la expectativa, la realidad y el sueño puede reducirse a dos o tres jugadas durante toda una temporada.
Porque cuando todos parecen suficientemente buenos para ganar, el verdadero desafío no consiste en demostrar quién es bueno.
Consiste en descubrir quién es mejor.

