Por: Lupita Valencia
El gran premio de Madrid hizo su debut en la F1, con el Madring donde Antonelli volvió a subir a lo más alto del podio y consiguió su octava victoria de la temporada, convirtiéndose además en el primer piloto en ganar una carrera de Fórmula 1 en el nuevo circuito madrileño. El italiano de Mercedes cruzó la meta por delante de Max Verstappen y Lando Norris, ampliando todavía más su ventaja al frente del campeonato.
Lando Norris: de dominar la carrera a terminar tercero
Uno de los grandes protagonistas de la carrera fue, precisamente, quien no terminó ganándola.
Lando Norris arrancó desde la pole y durante las primeras vueltas parecía tener todo bajo control. El piloto de McLaren consiguió construir una ventaja importante sobre Antonelli y daba la impresión de estar encaminado a conseguir una nueva victoria.
Pero el Virtual Safety Car provocado por el abandono de Lance Stroll cambió completamente el panorama.
El problema para Norris fue el momento en que se activó: el británico acababa de pasar la entrada de pits cuando apareció el VSC, mientras que Antonelli y Verstappen todavía pudieron entrar a boxes bajo neutralización. Cuando Norris finalmente realizó su parada, el VSC ya había terminado y además tuvo una detención lenta que terminó haciéndole perder todavía más posiciones.
Norris logró recuperarse hasta el tercer puesto y terminó en el podio, pero la sensación fue clara: tenía ritmo para ganar en Madrid y una combinación de circunstancias y estrategia terminó arrebatándole la victoria.

Cadillac y los problemas de fiabilidad.
Para Cadillac también hubo motivos para ilusionarse, aunque el resultado final volvió a ser frustrante.
Checo Pérez estaba teniendo una carrera competitiva y demostraba que el ritmo del Cadillac podía permitirle pelear con Williams y Aston Martin. Sin embargo, una falla en el monoplaza terminó obligándolo a abandonar después de 31 vueltas.
Para un equipo que todavía está construyendo su camino en Fórmula 1, este tipo de resultados dejan una sensación complicada: hay señales de que el coche esta mejorando y puede ser competitivo, pero terminar las carreras sigue siendo fundamental.

Un día complicado para los pilotos españoles
El regreso de la Fórmula 1 a Madrid tenía también un ingrediente especial: correr en casa para Fernando Alonso y Carlos Sainz.
Sin embargo, ninguno de los dos pudo tener el final que esperaba la afición española.
Sainz abandonó la carrera después de un incidente que también involucró a Alonso, mientras que el piloto de Aston Martin consiguió llegar a la meta, pero terminó en la posición 17, fuera de los puntos.
Y no todo fue perfecto en Madrid…
El estreno del Madring fue, sin duda, un acontecimiento enorme. Más de 350 mil personas acudieron durante el fin de semana y Madrid consiguió volver a colocar a España en el centro de la conversación de la Fórmula 1.
Pero precisamente por eso también vale la pena hablar de lo que no funcionó tan bien.
En pista, la principal crítica fue prácticamente unánime: la carrera fue demasiado aburrida. El trazado demostró ser interesante y exigente a una vuelta, pero adelantarse resultó complicado y hubo muy pocas oportunidades reales de pelea. La carrera tuvo solo 4 adelantamientos en pista, la carrera con menos rebases hasta ahora.
Y ahí existe una oportunidad importante para Madring. El circuito acaba de estrenarse y tiene margen para evolucionar. Si algunas curvas se modifican para favorecer los adelantamientos, el espectáculo podría ser muy diferente en futuras ediciones.
Pero las mejoras no deberían quedarse únicamente en la pista …
Durante el fin de semana también surgieron numerosas quejas de aficionados relacionadas con la experiencia dentro del circuito: falta de sombra, problemas para conseguir agua, largas filas y zonas donde la visibilidad no era la mejor. Algunos espectadores incluso terminaron buscando otros puntos desde donde pudieran ver mejor la pista.
También hubo imágenes y comentarios sobre zonas de acceso general con tierra y dificil acceso a las zonas para sillas de ruedas, ademas de pocas áreas para resguardarse del intenso calor madrileño.
Y esto es importante porque un Gran Premio no solamente se vive durante las 57 vueltas de la carrera. Para los aficionados, la experiencia comienza muchas horas antes de que se apaguen los semáforos.
Kimi Antonelli se encargó de escribir la primera página de la historia del Madring con su octava victoria de la temporada. Ahora serán los organizadores quienes tendrán que escribir las siguientes, aprendiendo de lo que funcionó y, sobre todo, de lo que no.
Porque si Madrid quiere convertirse en una de las grandes citas del calendario, el objetivo no debería ser solamente llenar las gradas.
También tiene que conseguir que valga la pena estar en ellas.

