Por: Jesus Bernal
Cuatro semanas de NFL y ya tenemos suficiente material para demostrar que aquí nadie sabe absolutamente nada. Ni nosotros, ni los equipos, ni mucho menos quienes toman decisiones en esta liga.
Qué bonito deporte es la NFL: te permite equivocarte con una seguridad impresionante y, siete días después, obligarte a fingir que nunca dijiste nada.
Pero tampoco vamos a cargar nosotros solos con la vergüenza. La liga se esfuerza bastante por ayudarnos. Hay equipos que encuentran formas cada vez más creativas de perder, entrenadores que siguen tomando decisiones como si jugaran al madden, jugadores que pueden hacer un partido extraordinario y aun así terminar convertidos en culpables, y hasta partidos internacionales que parecen seleccionados para torturar a los aficionados.
Así que aquí estamos otra vez, repartiendo premios que nadie pidió, buscando culpables donde probablemente no los hay y burlándonos de quienes, por alguna razón, siguen dándonos material.
Porque si nosotros nos equivocamos, ni modo.
La NFL también se equivoca. Y bastante.
Bienvenidos nuevamente a La Jornada NFL.
La Sorpresa
New England Patriots
La semana pasada fuimos despiadados: se acabó la mentira llamada New England Patriots. El calendario más sencillo, los rivales llegando a playoffs sin sus mejores jugadores y una serie de circunstancias demasiado convenientes nos hicieron pensar que el supuesto regreso de los Patriots a la élite tenía más de espejismo que de realidad.
Esta semana los Patriots decidieron ganarle a Buffalo 29-26. Y la sorpresa nos la llevamos nosotros.
Ahora nos toca tragarnos nuestras propias palabras.
No pasa nada. Para eso existe esta columna. La próxima semana encontraremos otra explicación para decir que los Patriots siguen sin ser tan buenos como parecen.
La Burla
Philadelphia Eagles
Los Eagles llegaron a tener una ventaja de 10 puntos y consiguieron desperdiciarla, pero además dejaron pasar la oportunidad de colocarse por encima de los Cowboys. Perder un partido es desagradable; perderlo y, de paso, hacerle un favor a tu odiado rival ya es otro nivel de generosidad.
La ofensiva terminó con apenas 172 yardas y no convirtió una sola tercera oportunidad en doce intentos. Jalen Hurts aportó solamente 68 yardas netas por pase, en una actuación que por momentos parecía diseñada específicamente para perder.
Y lo consiguió.
Dallas probablemente debería mandarles una canasta de agradecimiento.
Los Contendientes
San Francisco 49ers
Los 49ers son contendientes. De hecho, son uno de los tres equipos que siguen invictos y probablemente uno de los mejores equipos de la NFL. Todo parece perfecto.
Demasiado perfecto.
San Francisco ha empezado 4-0 cinco veces en su historia. Una terminó en campeonato, otra en final de conferencia y dos terminaron exactamente igual: jugando el Super Bowl contra Kansas City y perdiéndolo.
Así que felicidades, San Francisco. Están invictos, juegan bien, sobreviven a las lesiones y todo parece indicar que van rumbo al Super Bowl.
Y aparentemente Kansas City también.
La Decepción
La NFL y Londres
Esta semana no tenemos un equipo que merezca cargar con el título de decepción. Bueno, Tennessee sería perfecto: cero victorias y cuatro derrotas. ¿Pero acaso alguien esperaba algo diferente de ellos?
Así que, NFL, te amamos, pero ni tú te salvas de nuestra dosis de humor.
La semana anterior tuvimos Dallas contra Baltimore en Brasil, un partido que rompió récords de audiencia, un instant classicjugado al máximo nivel de espectacularidad y talento, lleno de drama hasta el último segundo.
Esta semana la liga decidió llevar a Londres un Indianapolis-Washington que terminó siendo más efectivo contra el insomnio que cualquier medicamento de venta libre.
No es culpa de los Colts ni de los Commanders. Ellos solo son culpables de ser dos de los equipos más grises de la liga. La responsabilidad es de quien decidió que ese era el espectáculo que había que venderle al público británico.
La NFL incluso tuvo que bajar el precio de los boletos porque la gente no estaba precisamente desesperada por entrar al estadio.
Bajar el precio del boleto pareció más una disculpa que una promoción.
El Apocalipsis
Detroit Lions
La historia que Dan Campbell construyó en Detroit alrededor de la agresividad luce más que agotada.
Es el entrenador que parece haber salido directamente de un viejo western. No pregunta quién es el malo. Dispara primero y después averigua qué estaba pasando.
El problema es que después de tantos años haciendo exactamente lo mismo, ya nadie se sorprende. Todos saben que Campbell va a ir por el cuarto down, buscar la jugada grande y jugar como si cada posesión fuera la última de su vida.
Así que cuando el pistolero saca la pistola, ya ni siquiera hace falta enfrentarlo.
Solo hay que esconderse y esperar a que termine disparándose en el pie.
Detroit perdió 32-26 contra Carolina, quedó 2-2 y volvió a regalar demasiadas oportunidades con sus propios errores. Nueve castigos, siete con impacto directo sobre las ofensivas, además de una defensa que ya permitió más de 30 puntos en tres de sus primeros cuatro partidos.
La agresividad de Campbell empieza a parecerse menos a una virtud y más a una agresión contra el buen juego. Quieren resolver todo en una jugada, ir por todo en cada oportunidad y demostrar que son el equipo más valiente del estadio.
Pero de valientes y glotones están llenos los panteones, diría sabiamente mi abuelita.
La Salvación
Los Angeles Rams
Los Rams estuvieron a segundos de comenzar 1-3 y quedar prácticamente desahuciados.
Milagrosamente le ganaron a Philadelphia 24-20 y ahora están 2-2. Pero están terceros en su división, con Matt Stafford dando muestras de que la edad le está pesando. Sus refuerzos de lujo, hasta ahora, solo han lucido como eso: un objeto de lujo, caro, bonito, brilloso, reluciente, deseado por todos para presumir, pero que no sirve para absolutamente nada.
Su sueño de ganar el Super Bowl está a salvo por esta semana, pero muy lejos de convertirse en realidad.
La Confirmación
Houston Texans
¡Qué equipo tan talentoso tiene Houston! C.J. Stroud lanzó para 347 yardas y dos touchdowns, Nico Collins consiguió 118 yardas y dos touchdowns. Lamentablemente, se confirma que su talento para perder partidos es aún mayor.
Houston, tenemos un problema.
Aunque, si lo ven desde un ángulo positivo, parece que las vacaciones empezarán temprano para ellos.
Jugadores
El MVP
CeeDee Lamb
Esta semana la gran esperanza de Dallas era Joey Porter Jr., el refuerzo llegado de Pittsburgh para intentar darle un poco de dignidad a una defensa que lleva demasiado tiempo pidiendo auxilio.
Y, aunque no lo crean, la defensiva cambió: de lo mala que era a algo aún peor.
Así que CeeDee Lamb emergió como el héroe de la película.
17 recepciones, 189 yardas y el touchdown que decidió el partido contra Houston. Básicamente cargó con los Cowboys mientras el resto del equipo buscaba dónde esconderse.
Parece que a CeeDee solo hay que tocarle el ego para que recuerde que sabe jugar futbol americano.
El año pasado le llevaron a Brandin Cooks. Ahora le llevaron a Joey Porter Jr. Tal vez Jerry Jones debería contratar una nueva estrella cada semana. Si siguen funcionando como motivación para Lamb, Dallas podría terminar armando el mejor equipo de la NFL a base de ofender personalmente a su receptor.
El Lastre
Jalen Hurts
Que te apellides Hurts no te obliga a dolerle a tu equipo, pero esta semana Jalen Hurts se empeñó en ser un verdadero dolor de hue..sos para Philadelphia.
Lideró, si a eso se le puede llamar liderar, una ofensiva de apenas 172 yardas totales, que no convirtió una sola tercera oportunidad en doce intentos, con Hurts acumulando tan solo 68 yardas netas por pase.
Más que lastre, fue una verdadera ancla que evito que su ofensiva se moviera.
La Revelación
Kirk Cousins
Kirk Cousins no fue solo la revelación. También fue la rebelación.
Se está rebelando contra la edad, contra el tiempo, contra los que lo daban por acabado, contra quienes pensaban que había llegado a Las Vegas solamente para servir de puente hacia Fernando Mendoza y hasta contra el propio Mendoza.
“Aún no, niño. Esto sigue siendo trabajo de adultos.”
Cousins jugó como si quisiera demostrar que todavía le queda gasolina y que quizá los Raiders no necesitan apresurarse para entregarle las llaves al novato.
Pero aquí no venimos a alabar jugadores. Aquí venimos a despedazarlos.
Así que Kirk también tuvo que recordarnos por qué tantos equipos han terminado dejándolo ir. Lanzó la intercepción final contra Kansas City y, aunque esa jugada no explica por sí sola la derrota, volvió a aparecer esa vieja costumbre de Cousins: jugar lo suficientemente bien para ilusionarte y después no terminar lo que empezó.
La Confirmación
Joe Burrow
Esta semana Burrow estaba sano y jugó como si quisiera acabar con cualquier excusa.
428 yardas, dos touchdowns y una actuación digna de MVP.
Cincinnati perdió 22-17.
Así que ya podemos confirmarlo: el problema es Burrow.
Si juega mal, es su culpa. Si está lesionado, es su culpa. Si no juega, también es su culpa.
Y ahora que juega como MVP y Cincinnati vuelve a perder, queda demostrado que tampoco sabe ganar jugando bien.
Burrow tiene que empezar a aceptar su responsabilidad.
Después de todo, alguien tiene que ser culpable de que los Bengals pierdan, y ya sabemos que siempre termina siendo él.
Cuatro semanas después, ya hay equipos que empiezan a mirar enero y otros que deberían empezar a mirar el Draft. Algunos todavía están tratando de descubrir qué clase de equipo son y otros ya descubrieron algo mucho más importante: probablemente no sean el equipo que creían.
Pero apenas estamos entrando en octubre. Todavía quedan lesiones, remontadas absurdas, decisiones inexplicables, quarterbacks que pasarán de héroes a villanos en una tarde y entrenadores que nos regalarán material suficiente para varias semanas.
Así que tranquilos. Todavía hay tiempo para que ese equipo que hoy parece una potencia termine haciendo el ridículo, para que ese quarterback que ya querían retirar termine salvando una temporada y para que algún genio de la gerencia haga una jugada que nos obligue a preguntarnos si realmente cobran por tomar esas decisiones.
La NFL apenas está calentando.
Y nosotros, por supuesto, estaremos aquí para señalar a los responsables.
Aunque probablemente dentro de siete días tengamos que volver a cambiar de opinión.

