Por: Lupita Valencia
El Gran Premio de la Ciudad de México refuerza su estrategia de sostenibilidad con la recuperación de chinampas, medidas para reducir residuos y acciones enfocadas en la movilidad, la inclusión y el bienestar de los aficionados.
La experiencia de la Fórmula 1 va más allá de lo que sucede en la pista. Detrás de uno de los eventos deportivos más importantes de México también hay iniciativas que buscan generar un impacto positivo en su entorno. Para 2026, el FORMULA 1 GRAN PREMIO DE LA CIUDAD DE MÉXICO Presentado por Heineken fortalece su estrategia de sostenibilidad con proyectos que conectan al Autódromo Hermanos Rodríguez con las comunidades y los ecosistemas de la capital.
La estrategia se divide en tres pilares: Descarbonización, Circularidad y Bienestar, con acciones que abarcan desde la reducción de emisiones y el aprovechamiento de residuos hasta la conservación ambiental y la creación de espacios más accesibles para los asistentes.
Uno de los proyectos más relevantes de esta edición es “Una Chinampa, Impacto Real”, una iniciativa desarrollada junto con Arca Tierra que lleva el compromiso ambiental del México GP hasta Xochimilco, uno de los ecosistemas bioculturales más representativos de la Ciudad de México.
Una Chinampa, Impacto Real: de la Fórmula 1 a Xochimilco
La conservación de las chinampas es el eje de este proyecto, que contempla la recuperación de 2,260 metros cuadrados de chinampa, la restauración de 2,489 metros cuadrados de canales y la plantación de 4,900 ahuejotes, árboles fundamentales para la estabilidad de estos terrenos y el equilibrio del ecosistema.
Pero el impacto de la iniciativa no se limita al medio ambiente. El proyecto prevé generar más de 16,800 jornales de trabajo, impulsar el empoderamiento de más de 50 mujeres mediante el programa Mujer Medicina y respaldar directamente a productores locales, además de contribuir a la preservación de conocimientos y prácticas ancestrales.
La iniciativa también llegará a las mesas de las hospitalidades del Gran Premio mediante la experiencia gastronómica “De la Chinampa a la Mesa”, que incorporará ingredientes de producción local y trazabilidad de los productos. Entre las acciones previstas está el uso de 500 kilogramos de maíz blanco cultivado por Arca Tierra en las chinampas de Xochimilco para elaborar uno de los platillos del evento.
De esta manera, el México GP busca conectar la experiencia gastronómica de la Fórmula 1 con el trabajo de los productores locales y la conservación de un espacio fundamental para el patrimonio natural y cultural de la capital.
Descarbonización: reducir el impacto desde la operación
El segundo frente de acción está enfocado en disminuir el impacto ambiental de las operaciones del Gran Premio. Por tercer año consecutivo, la organización realizará la medición de su huella de carbono en sus tres alcances, con el objetivo de dar seguimiento a las emisiones relacionadas con el evento.
En materia energética, se instalará una batería EBOSS para el comedor del personal, con un ahorro estimado de aproximadamente 67% en el consumo de diésel durante más de 30 días. Durante el montaje también se utilizarán luminarias de trabajo alimentadas con energía solar. De acuerdo con la organización, esta medida permitió evitar 17 toneladas de CO₂ en 2025.
La movilidad de los asistentes también forma parte de esta estrategia. En colaboración con Ualabee, la App México GP contará con un planificador de movilidad en tiempo real para facilitar los traslados hacia el Autódromo Hermanos Rodríguez.
A ello se suma Ticket2Ride, programa que dispondrá de autobuses desde 13 puntos de la Ciudad de México y el Estado de México. La iniciativa busca ofrecer alternativas para llegar al circuito y contribuir a disminuir la congestión vial durante el fin de semana de competencia.

Circularidad: una nueva forma de gestionar los residuos
La gestión de residuos será otro de los puntos centrales de la edición 2026. Por primera vez, el México GP y Heineken implementarán una estrategia de evento Zero Waste, mediante la cual los materiales valorizables serán canalizados a procesos de circularidad, mientras que el resto de los residuos se destinará al coprocesamiento en hornos cementeros.
Para facilitar la separación de materiales, se instalarán 333 estaciones con más de 1,000 contenedores destinados a residuos orgánicos, inorgánicos y aluminio. Durante el desmontaje también se buscará recuperar y reciclar materiales de estructuras, activaciones y mobiliario, en colaboración con aliados certificados.
La organización estima recolectar más de 19 toneladas de residuos orgánicos en el comedor del personal y otros 1,800 kilogramos en zonas generales y hospitalidades para transformarlos en composta.
El compromiso ambiental también se extiende a las áreas verdes de la ciudad. El México GP y OCESA se sumaron al Programa de Reforestación Urbana 2026 del Gobierno de la Ciudad de México con la donación de 2,000 árboles y cuatro toneladas de composta.
En cuanto a las bebidas y los envases, se trabajará con distintas organizaciones para recuperar materiales como vidrio, Tetra Pak, aluminio y PET, con el objetivo de reincorporarlos a nuevos productos. Además, los aficionados tendrán acceso a alternativas de hidratación que incluyen 11 estaciones Banorte, ocho dispensadores de consumo responsable de Heineken y agua BUI en botellas tricapa, entre otras opciones.
La reducción del consumo de agua también está contemplada mediante la instalación de 28 baños secos en zonas generales, que permitirán disminuir el uso de este recurso y generar composta para el fortalecimiento del suelo.
Bienestar e inclusión dentro del Autódromo
La sostenibilidad del México GP también contempla la experiencia de los aficionados, la seguridad y la inclusión. Bajo el pilar de Bienestar, el evento incorporará medidas para mejorar las condiciones de quienes asistan al circuito y acercar el automovilismo a nuevas generaciones.
En las zonas generales habrá 16 juegos y activaciones interactivas dirigidas a jóvenes interesados en el deporte motor y la tecnología, incluida una actividad de UNAM Motorsports. Estas experiencias buscan acercar disciplinas como la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas a través del automovilismo.
Para el cuidado de los asistentes, el recinto contará con 5,509 metros cuadrados de áreas de sombra y distribución de protector solar. También se entregarán 20,000 tapones para los oídos en zonas de hospitalidad y módulos de información.
En materia de accesibilidad, se habilitarán dos zonas accesibles Banorte, habrá nueve intérpretes de Lengua de Señas Mexicana en módulos de información y se ofrecerán pines para personas con discapacidades visibles e invisibles que soliciten atención personalizada. Asimismo, cuatro activaciones estarán adaptadas para personas con discapacidad motriz.
Las familias también contarán con espacios diseñados para sus necesidades, con ocho Baby Pit Stops que funcionarán como cambiadores y salas de lactancia, además de dos activaciones infantiles dentro de Kids’ Journey.
La alimentación sostenible será otro componente de este pilar, con opciones vegetarianas en zonas generales y hospitalidades, así como una colaboración con Alianza Alimentaria para desarrollar estrategias específicas en el comedor del personal. También participarán Fundación Reintegra y Fundación John Langdon Down en la experiencia culinaria y de servicios del evento.
Un legado que trasciende las carreras
Con estas iniciativas, el México GP 2026 busca que el impacto del evento no se limite a los días de competencia. La recuperación de las chinampas de Xochimilco representa una de las expresiones más claras de esta visión, al vincular una plataforma internacional como la Fórmula 1 con la conservación de un ecosistema emblemático y el apoyo a las comunidades que dependen de él.
Desde las acciones ambientales fuera del circuito hasta las medidas implementadas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, la estrategia reúne distintos esfuerzos para reducir la huella del Gran Premio y generar beneficios sociales.
El reto estará en mantener estas iniciativas y dar seguimiento a sus resultados más allá del fin de semana de carreras. Por ahora, el México GP apuesta por demostrar que el automovilismo puede ser también un punto de encuentro entre deporte, innovación, responsabilidad ambiental y comunidad.

