Por: Lupita Valencia
Doriane Pin sigue construyendo un camino sólido dentro del automovilismo internacional. La piloto francesa de 22 años, campeona de la F1 Academy, completó su primer test en un monoplaza de Fórmula 1 con Mercedes, marcando un momento significativo tanto en su carrera como en la evolución del deporte.
El test se llevó a cabo en el circuito de Silverstone, donde Pin pilotó el W12 —auto campeón de 2021— y completó 76 vueltas, superando los 200 kilómetros de rodaje. Más allá de los números, se trató de una jornada clave en términos de adaptación, aprendizaje y proyección dentro de la estructura del equipo.
Con este test, Doriane se convirtió en la primera mujer en manejar un Fórmula 1 de Mercedes y en la primera campeona de F1 Academy en dar el salto a un monoplaza de la máxima categoría, un momento que refleja el impacto de las nuevas plataformas de desarrollo para pilotos femeninas.

Tras la sesión, la piloto francesa destacó el significado del momento, reconociendo que se trataba de una oportunidad que había trabajado durante años.
“Es un día muy especial… lo he soñado durante mucho tiempo”, dijo Doriane tras los test, dejando ver que detrás del casco hay una historia de trabajo, de paciencia y de sueños que, cuando se lucha por ellos, se cumplen.
Doriane compartió imágenes de cuando era niña, haciendo alusión a ese sueño que hoy empieza a cumplirse: subirse a un Fórmula 1. Y aunque podría parecer un gesto pequeño, en realidad tiene un peso enorme. Sí, ha habido mujeres en la Fórmula 1, pero han pasado años desde la última vez que vimos a una al volante de un F1, y después de tanto tiempo Doriane volvía a poner a las mujeres en la máxima categoría.

Aún queda mucho camino por recorrer, pero lo que está construyendo Doriane —junto a otras pilotos— es abrir una puerta que durante mucho tiempo pareció lejana. No solo para ellas, sino también para las que vienen detrás.
Mujeres en la F1
A lo largo de la historia, la presencia femenina en la Fórmula 1 ha sido limitada, pero significativa. Nombres como Maria Teresa de Filippis y Lella Lombardi abrieron camino en una época donde las oportunidades eran prácticamente inexistentes. Décadas después, otras pilotos como Giovanna Amati intentaron consolidarse sin éxito en la parrilla. Más recientemente, en 2014, Susie Wolff devolvió la conversación al presente al participar en sesiones oficiales de prácticas con Williams F1 Team durante los Grandes Premios de Gran Bretaña y Alemania, convirtiéndose en la primera mujer en más de dos décadas en pilotar un F1 en un fin de semana de carrera. Desde entonces, aunque ha habido avances en programas de desarrollo, han pasado años sin ver a una mujer al volante de un Fórmula 1 en este tipo de escenarios, lo que hace que cada nuevo paso, como el de Doriane Pin, tenga un significado aún más profundo dentro del deporte.
Sin duda, mujeres como Doriane, Susie y tantas otras pilotos y mujeres dentro del automovilismo nos recuerdan que, aunque el camino puede ser más complejo, el género no define hasta dónde se puede llegar. Su presencia y sus logros reafirman que el talento, la disciplina y la constancia son los verdaderos motores de este deporte.
Ojalá este sea el inicio de muchas más oportunidades y de un entorno cada vez más equitativo. La igualdad total aún es una meta en construcción, pero momentos como estos representan avances reales. Y, sobre todo, confirman que el cambio ya está en marcha.

